Así celebraban el año nuevo Los Mexicas

30 diciembre, 2020 - Mitzi Galván

Representación del Fuego Nuevo. Fuente: Wikipedia
¿Te ha gustado nuestro articulo?

Estamos más que listos para recibir el año nuevo: uvas, sidra y pavo están esperándonos para cerrarlo con broche de oro, pero no siempre fue así. Los antiguos mexicanos celebraban el año nuevo cada 12 de marzo.

Esta era una fecha muy importante para los mexicas porque explica su cosmogonía, ellos temían que el Sol nunca volviera a salir si no realizaban con éxito un ritual asociado a Xiuhtecuhtli (dios del fuego). Duraba 5 días y consistía en actividades que distan mucho de las celebraciones contemporáneas.

Aunque estas son nuestras tradiciones, a distancia pueden parecer costumbres extrañas pero son una forma más de interpretar el mundo, en el centro de México se hacía todo esto para recibir el año nuevo:

-Las mujeres embarazadas eran encerradas.

Fuente: Wikipedia

Fuente: Wikipedia

Quizá la frase suene machista pero según explica nuestra antigua cosmogonía, si el Sol no salía de nuevo, las mujeres embarazadas corrían el riesgo de convertirse en una especie de monstruo llamado Tzitzimitl. Criaturas celestiales que tenían la misión de devorar la humanidad.

También se cree que eran estrellas que aprovechaban el momento más oscuro de la noche para atacar al Sol e impedir su puesta.

-Los niños no debían dormir

Fuente: Wikipedia

Fuente: Wikipedia

Se creía que si los niños dormían, podían convertirse en ratones; para protegerlos se les pintaba la cara de azul (antiguamente este color era asociado al fuego) y se les impedía conciliar el sueño.

-Destruían todas sus pertenencias.

Aunque nosotros trabajamos todo el año para construir nuestro patrimonio, para los mexicas era importante limpiar y renovar todo: vasijas, utensilios de cocina, instrumentos, ropa, en fin, debían deshacerse de los objetos mundanos. Literalmente se daban la oportunidad de volver a empezar.

-Permanecían en la oscuridad

Los mexicas tenían más de un calendario en curso y eran distintos al gregoriano que nos rige actualmente; el solar, llamado Xiuhpohualli. tenía 365 días más un cuarto. Estos días extras hacían que el calendario fuera exacto (nuestro actual sistema intentó hacerlo quitando un día del mes de febrero) y era necesario apagar todos los fuegos de las ciudades y permanecer en reposo total.

Es decir, durante este periodo se suspendían las danzas, nadie podía encender fuego para cocinar ni para alumbrar y toda actividad era suspendida. Algunas crónicas españolas señalan a estos días como de “mala suerte”.

-Cada 52 años celebraban una renovación total

Fuente: Wikimedia Commons

Fuente: Wikimedia Commons

Los mexicas tenían otro calendario llamado Tonalpohualli con sólo 260 días y cuando su inicio coincidía con el calendario solar, daban paso a una ceremonia llamada Encendido del Fuego Nuevo, un fenómeno que ocurría cada 52 años y coincidía con extraordinarios eventos astrológicos.

En esa fecha, los sumos sacerdotes se reunían en lo que hoy conocemos como el Cerro de la Estrella (ubicado en la delegación Iztapalapa) que era el punto más alto de Tenochtitlán, y cuando un grupo de estrellas llamadas Pléyades llegaban al cenit, los sacerdotes ofrecían un sacrificio al dios del fuego Xiuhtecuhtli.

Algunos cronistas de la época relataron que el corazón de un prisionero de guerra, era extraído y en su lugar se prendía fuego como ofrenda a Xiuhtecuhtli; si esta ceremonia agradaba a la deidad, concedería el nacimiento de un nuevo Sol y evitaría la desaparición de la humanidad.

El fuego podía verse desde cada punto lejano de la ciudad, por ello se enviaban representantes de todos los lugares para que tomaran el fuego de la gran hoguera y lo repartieran en todo el territorio mexica, primero en los templos, luego a los santuarios, palacios y así hasta llegar a las casas comunes.

Aunque han pasado muchos años desde entonces (o sea, desde el periodo posclásico), algunas personas siguen llevando a cabo esta ceremonia año tras año en el Cerro de la Estrella, como un intento de conservar nuestras verdaderas raíces. Después de todo, cualquier celebración de año nuevo ofrece otra oportunidad para renovarse.

« »
¿Quieres recibir las mejores ofertas?

Regístrate y recibe nuestra newsletter