Enero llega cargado de buenas intenciones. Año nuevo, vida nueva o al menos eso nos decimos mientras hacemos listas mentales de todo lo que ahora sí vamos a cambiar. El problema es que, conforme avanzan los días, la motivación baja, la rutina regresa y muchas promesas se quedan en el camino.
Publicidad
No es falta de ganas, es algo mucho más común. Por eso hoy hablamos de las cosas que todos prometemos en enero y casi nadie cumple, esas metas universales que año con año reaparecen.
Diversos estudios en psicología explican que el inicio del año genera una sensación de “borrón y cuenta nueva”. El cerebro percibe enero como una oportunidad simbólica para reiniciar hábitos, aunque no exista un cambio real en las condiciones diarias.
A esto se suma el contraste con diciembre: excesos, fiestas, desorden y poco control. Enero se convierte en el mes donde queremos compensar todo eso.
Publicidad
Clásica promesa de año nuevo. El problema es que enero llega con deudas, pagos pendientes y la famosa cuesta de enero.
👉 Según datos financieros, la mayoría de las personas abandona su plan de ahorro antes de terminar febrero.
Después de tamales, cenas y recalentados, esta promesa parece obligatoria y casi automática. Sin embargo, cambiar hábitos alimenticios de golpe suele ser poco sostenible y seamos honestos, no todo mundo se compromete durante mucho tiempo a este nuevo propósito.
👉 Dietas extremas = abandono rápido.
Los gimnasios se llenan muchísimo en enero y se vacían en pocas semanas. La falta de tiempo, cansancio y metas poco realistas suelen ser los principales enemigos.
👉 Estudios indican que más del 50% abandona el ejercicio en los primeros 3 meses.
Agendas nuevas, apps descargadas y horarios ideales que rara vez sobreviven a la rutina real.
👉 Sin cambios estructurales, la organización queda solo en intención.
Irónico, considerando que enero es uno de los meses más complicados económicamente. El estrés financiero dificulta cumplir esta promesa y comenzamos a gastar hasta lo que no tenemos durante todo el año.
👉 La presión económica suele provocar justo lo contrario: compras impulsivas pequeñas.
Promesa bonita pero muchas veces poco clara. Sin presupuesto, fechas o planes concretos, se queda en idea. Por eso aquí en El Viajero Fisgón todo el año tenemos muchas alternativas para que al menos este propósito si puedas cumplirlo.
👉 Viajar requiere planeación, no solo ganas.
Dormir mejor, usar menos el celular, tomar menos café… son promesas válidas, pero difíciles de sostener sin cambios graduales.
👉 El cerebro rechaza los cambios drásticos.
La ciencia del comportamiento explica que muchas metas de enero fallan porque:
Por eso, las cosas que todos prometemos en enero… y casi nadie cumple no hablan de falta de disciplina, sino de expectativas poco realistas.
Tal vez enero no es para cambiarlo todo, sino para ajustar poquito a poco. Metas pequeñas, flexibles y adaptadas a la rutina real suelen tener mucho más éxito que los cambios radicales.
A veces cumplir una promesa no significa hacerla perfecta, sino no abandonarla del todo.
Regístrate y recibe nuestra newsletter
ÚNETE AHORA ÚNETE AHORALa función MIS FAVORITOS sólo está disponible para usuarios registrados. Accede a tu usuario o crea tu cuenta gratuita.
acceder área privada