Dime tu viaje y te diré cómo elegir un hotel

16 febrero, 2017 - Eric Oropeza

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Cuando sales de viaje, una de las partes más importantes de las vacaciones es elegir un hotel; de hecho, algunos que saben mucho sobre esos temas, dicen que más del 50% de la experiencia de unas vacaciones se debe al hotel en el que te quedas y cuántas historias no has escuchado que van más o menos así: “en las fotos se veía increíble y cuando lo visitamos ¡nada que ver!”, o “nos prometieron todos los servicios pero el WiFi tenía un costo adicional”, entre muchas otras más.

Historias como ésas (y muchas otras más) suelen demeritar ¡y un buen! La experiencia que se pueda tener en unas vacaciones y un viaje de placer se podría volver en ¡unas vacaciones del terror! Precisamente para que esto no te suceda, se nos ocurrió crear estos puntos muy básicos que te pueden ayudar a tener muy claro el tipo de hotel en el que te vas a alojar, revísalos bien y llévalos a cabo cuando salgas de vacaciones, ¡presta atención!

1.  La reputación del hotel.

Fuente imagen: Telemundo.com

Ésta es de las más básicas; actualmente todas las personas cuando quieren comprar un producto o contratar un servicio, la primera fuente de investigación es Internet, es por eso que en cuanto decidas elegir un hotel para tus siguientes vacaciones, date una vueltecita por sitios web especializados como TripAdvisor para que ahí puedas leer reseñas y valoraciones de las personas que ya estuvieron en ese lugar, seguro te dará mayor visibilidad de qué tipo de hotel es.

También, otra de las fuentes es de boca en boca, podrías, por ejemplo, preguntarle a ese compañero de tu oficina que se la pasa viajando por la vida y que conoce un buen de hoteles, cuál hotel te recomienda para ese destino o si ha escuchado del hotel que llamó tu atención para tus próximas vacaciones, seguro que te ayudará a tomar la decisión.

2. Que verdaderamente incluya los servicios que te prometen.

Fuente imagen: kelisto.es

Todos los hoteles enlistan sus servicios dentro de sus sitios web, pero algunos no colocan la leyenda de que X servicios tienen costo adicional, como por ejemplo: WiFi, el desayuno tipo buffet o las instalaciones del SPA, es por eso que lo mejor es asegurarse de cuáles sí y cuáles no están incluidos en la tarifa.

Esto es muy fácil de averiguarlo; sólo mándales un correo electrónico o llámales por teléfono y que te expliquen bien a bien qué es lo que incluye esa tarifa para que así tengas toda la claridad de cómo sería un hospedaje con ellos y esto no vaya a provocar que la pases súper mal y ya estando allí tengas que aplicar el tarjetazo para salir del apuro.

3. Si es destino en playa ¡que tenga playa privada!

Un hotel en un lugar de playa sin playa propia, es como, ¡un pastel de chocolate sin chocolate!, de repente hay hoteles que te dicen: “claro, la playa está a cinco minutos del hotel” y te confías, pero resulta ser que no te dijeron que esos 5 minutos son helicóptero (o en jet, porque algo que no sabemos es cómo miden esos minutos) y ahí te ves: caminando a diario con tu traje de baño y tus chanclitas de pata de gallo por toda la costera para poder llegar a la playa, obvio sacando de contrabando la toalla del hotel y casi casi queriendo llevarte un banquito de madera para poderte sentar cuando llegues a la playa, ¡oso mil!

Así que para salir de dudas, también pregúntales si cuentan con playa privada, muchos hoteles tienen incluso, la posibilidad de bares de playa en la que sus meseros te atienden ofreciéndote bebidas y hasta botanas en la comodidad de tu palapa o camastro, parte primordial para elegir un hotel ¡eso siempre se agradece!

4. Que sea bastante céntrico, de acuerdo a tus necesidades.

Fuente imagen: autodesign.mx

Retomando lo de las distancias, muchas veces los hoteles incluyen leyendas como: “estamos a cinco minutos de la zona de antros y bares, del centro o de la zona turística” tú te lo creíste y como estaba “cerca” pensaste que esa tarifa de lujo sería la perfecta para ti y resulta ser que no, porque esos minutos quién sabe con qué raro instrumento lo midieron y en realidad ¡está lejísimos todo! Y ahí te ves, pagando viajes en taxi de 200 pesos cada uno para que te lleven de un lugar a otro y todo lo que “ahorraste” en la tarifa se vuelve mucho más con el tema de la transportación.

¿Cómo poder ver esto? Es muy fácil, sólo utiliza alguna aplicación como GoogleMaps para que veas las distancias y consideres si verdaderamente se encuentra cerca de los puntos que te interesa conocer en el lugar al que vas a ir de vacaciones, así tendrás mucho mejor referencia de las distancias y así determines si realmente te conviene quedarte allí.

5. Que no haya cargos adicionales sorpresa.

Fuente imagen: ociote.com

Como decía “todo incluido” te fuiste ¡como gorda en tobogán! Y te fuiste al spa a que te hicieran un masaje, pediste servicio de alimentos a la habitación y en el bar hasta tus copitas de champagne te tomaste, ¿por qué no? y cuando hiciste el check-out sutilmente la persona  de recepción te dice: “Sr, tiene algunos cargos pendientes por liquidar” o-O, “claaaaro” Porque no sabías que nada de eso no estaba incluido en tu “todo incluido”.

Así que mejor, al momento de elegir un hotel, pregunta abiertamente “¿Hay algo que no esté incluido en mi estancia y tenga costo adicional?”, ¡no pasa nada! para eso está el personal de los hoteles, para despejar todas y cada una de tus dudas, así, antes de comenzar la diversión tendrás clara conciencia de qué es en lo que debes mesurarte si no quieres tener cargos extras al momento de tu salida.

El hotel ideal para ti existe ¡sólo es cuestión de buscarlo correctamente!

Siempre existirá un hotel que se adapte correctamente a tus necesidades, sólo necesitas hacer una búsqueda exhaustiva y preguntar una y otra y ¡las veces que sean necesarias! De todas las dudas que tengas, hazlo y verás que la puedes pasar súper bien, no hagas osos ¡y que comience la diversión!

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