9 Razones para ir al Festival de la Guelaguetza

2 julio, 2015 - Elizabeth Garcia

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El Festival de la Guelaguetza, celebrado en Oaxaca durante la última quincena de julio, es reconocido a nivel mundial como una de las festividades más importantes de México. Encuentro en el que además de música y bailes regionales del estado puede degustarse de la gastronomía oaxaqueña y de hermosos paisajes que ofrece el estado.

 

Esta fiesta nacida en 1932 como un homenaje racial vivirá su edición 83 los dos últimos lunes del mes de julio, días en los que se podrá disfrutar del folclor de más de 50  comunidades de las ocho regiones de Oaxaca, cuyas costumbres y tradiciones darán el máximo espectáculo de su  tipo en el continente.

 

El evento es visitado por miles de turistas nacionales y extranjeros, así que no puedes desaprovechar estas vacaciones de verano para visitar Oaxaca y  disfrutar de esta celebración, muestra de la diversidad cultural en México. Estas son sólo algunas de las razones por las que no te puedes perder el Festival de la Guelaguetza 2015.

 

 

         1. Conexión cultural

 

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Como mexicanos a veces nos olvidamos de nuestras raíces y menos preciamos muchas de las tradiciones indígenas que persisten en el país, por eso  el festival de la Guelaguetza es una magnífica oportunidad para conectarte con tus ancestros y disfrutar de la diversidad cultural que hay en México.

 

Para la edición de este 2015, en el Festival de la Guelaguetza se reunirán las ocho regiones que conforman Oaxaca: Cañada, Costa, Istmo, Mixteca, Región Cuenca del Papaloapan, Sierra Sur, Sierra Norte y los Valles Centrales.

 

Cada región presenta lo más valioso de sus tradiciones y herencia cultural a través de danzas, música, canciones y trajes típicos. Al final de cada participación se regalan al público sombreros, frutas, comida, artesanías, entre otras cosas.

 

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         2. Muestras dancísticas

 

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 Fotógrafo: Jesús Mera

 

Uno de los principales atractivos de este encuentro cultural  son las muestras de baile que realizan los habitantes de cada región del estado de Oaxaca, vestidos con sus trajes típicos que engalanan el folclor del evento.

 

Los bailables de la región del Valle son la Danza de la Pluma y el Jarabe del Valle; De la Sierra Juárez los Sones Serranos y el jarabe de la Botella; De Tuxtepec la sorprendente Danza Flor de Piña con sus más de veinte hermosas mujeres que bailan energéticamente hombro con hombro en una sincronía llena de movimiento y color.

 

Al cierre de la Guelaguetza se presenta uno de los bailables más representativos de Oaxaca, la Danza de la Pluma. Este bailable folclórico es ejecutado por hombres con grandes penachos coloridos, también muy pesados. Los penachos se decoran con pequeños espejos, y en algunos casos, con imágenes religiosas.

 

 

         3. Bandas de música

 

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Todas las muestras de baile presentadas en la Guelaguetza son acompañadas con música en vivo de las diferentes bandas que hay en el estado.

 

Un dato sorprendente es que cada región lleva su propia banda de música, que tocan incansablemente durante todo el evento. La mayoría de estos conjuntos musicales son bandas de viento y tocan sus piezas mientras los bailarines presentan lo mejor de su región.

 

 

         4. Vista espectacular

 

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Fuente imagen: www.panoramio.com

Además de un maravilloso espectáculo dancístico y musical, La Guelaguetza ofrece una fascinante vista a toda la ciudad de Oaxaca y  sus alrededores, ya que el evento se realiza en la cima del cerro del Fortín desde donde puede apreciarse la arquitectura de la entidad.

 

Vale señalar que la Guelaguetza es conocida también como el Lunes del Cerro porque se celebra en la cumbre del cerro del Fortín, lugar que hace algunos años era llamado “Tani Lao Nayyaloani” o “Daninayaloani” que significa Cerro de la Bellavista.

 

 

         5. Gastronomía

 

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Fuente imagen: eltuxtepecano.com

 

Una vez en Oaxaca no puedes desaprovechar la diversidad gastronómica que ofrece el estado a sus visitantes. Es difícil poder recomendar un platillo ya que todos son deliciosos, pero lo que no puedes dejar de probar es el mole, blanditas o clayudas, o  sus panes de yema.

 

También puedes degustar el chocolate de agua, el atole de granillo, el chocolate-atole acompañado de enfrijoladas con tasajo, enchiladas de coloradito o huevo en salsa.

 

 

         6. Destilerías de mezcal

 

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Dicen que no hay mejor mezcal en México que el de Oaxaca, así que ya que vas a la Guelaguetza aprovecha y visita una de las destilerías que hay en el estado, donde además del proceso de elaboración de esta bebida típica de la entidad, hecha de maguey, podrás probar algunos y, por qué no, comprar un par de botellas para tu cantina.

 

 

         7. Arquitectura

 

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Si  bien el festival  de la Guelaguetza es uno de los principales atractivos de Oaxaca, cuando llegues a la ciudad del estado no podrás dejar de admirar la arquitectura de su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 11 de diciembre de 1987.

 

Algunos de los edificios emblemáticos que puedes visitar son: la Catedral, el Templo y Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán, la Basílica de la Soledad, el Teatro Macedonio Alcalá, así como museos, galerías y otras magníficas construcciones coloniales.

 

 

         8. Artesanías

 

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Oaxaca se distingue en el país por sus bellas artesanías de barro negro, mismas que puedes comprar en las tiendas que hay en el centro de la capital del estado o bien visitar alguno de los pueblos aledaños y admirar la labor artesanal mientras fabrican cada uno de estos objetos.

 

Cada pueblo se especializa en diferentes tipos de artesanías: en Teotitlán del Valle, tejen mantas de lana y tapices; en San Bartolo Coyotepec hacen el famoso barro negro y en San Martin Tilcajete o Arrazola, las tallas de madera mejor conocidos como alebrijes.

 

 

         9. El Árbol del  Tule

 

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Fuente imagen: www.taringa.net

 

Este gran árbol es una curiosidad local. Es un árbol impresionante, probablemente con la mayor circunferencia en el mundo, de 38.1 metros de diámetro, y con sus más de 2000 años de edad, es también uno de los árboles más antiguos.

 

El árbol de Tule se encuentra a las afueras de la ciudad de Oaxaca, en el vecino pueblo de Santa María El Tule.

 

 

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